Calibrado del Organismo de acuerdo a la Resonancia Schumann

Dolores y malestares de cabeza, visión borrosa, ojos llorosos, mareos, zumbidos y molestias en los oídos, alteración en la memoria, desgano, fatiga, falta de coordinación, disminución en la concentración, alteración de la capacidad intelectual y de la lucidez, modificación en la percepción de la 3ª dimensión – la vertical, el horizonte y la profundidad—causante de alto porcentaje de accidentes viales, entre otros - bloqueos, cierta impotencia, alteraciones en el ritmo cardíaco y en la presión arterial, mal dormir, levantarse con cansancio, piernas pesadas, angustias y miedos sin motivos, aceleración o disminución del ritmo de la vida, mal carácter, alteraciones y disfunciones varias, percepción de que el tiempo pasa mas rápido, etc. Todos estos malestares o algunos de ellos puede deberse a no estar en sintonía con el planeta.

La Tierra tiene un campo electromagnético propio, el que por miles de años ha estado con una resonancia mas o menos constante del orden de los 7,83 herzios de pulsaciones por segundo. El Físico alemán W. O. Schumann constató este fenómeno, al que se le llamó “Resonancia Schumann”.

El ser humano y los demás vertebrados también tienen un campo electromagnético propio con una resonancia cerebral de 7,83 hz de pulsaciones por segundo. De esta forma los seres vivos estamos en concordancia con el planeta, lo que hace que podamos vivir en el mismo. Desde la década del 80 y en especial en la del 90, la frecuencia de la resonancia de la Tierra se fue alterando.

Esta alteración se debería a los cambios magnéticos por los que está pasando el planeta, como consecuencia de las explosiones y radiaciones que el Sol está produciendo En Enero de 2006 se constató que el Polo Norte Magnético está a 1100 km de distancia del Polo Norte geográfico, previéndose que continuará su derrotero errático, agravando posiblemente la situación en los próximos tiempos.

Al cambiar la frecuencia de la resonancia magnética de la Tierra, va incidiendo en los seres vivos que la habitan, ya que estos continúan su frecuencia original, produciendo los inconvenientes antes mencionados.

La discordancia de las resonancias nos produce estos desequilibrios, los que a su vez nos descalibran el “arco voltaico” existente entre el oído interno derecho y el izquierdo, resultando por consecuencia una agudización de nuestras manifestaciones, en especial la agresividad, el mal humor, la intolerancia las alteraciones y desconcentraciones, etc. El calibrado se realiza en una sesión con resultados totalmente satisfactorios.